Las razones de Elisa
Me acabo de enterar de que la teleserie nocturna de Televisión Nacional de Chile, “¿Dónde está Elisa?”, anoche marcó un promedio de 46 y un peak de 52 puntos de rating, dejando bien atrás a su competencia en los otros canales. Esas cifras, las más altas logradas por esta producción desde su estreno el 21 de abril pasado, si bien sólo revelan popularidad y no necesariamente calidad, se suman a un hecho que no tengo intenciones de redescubrir: TVN hace rato que entiende hacia donde deben dirigirse sus apuestas dramáticas, mientras su principal rival (Canal 13) sigue sin encontrar la brújula que extravió desde -me la juego- “Los títeres” o “La invitación”.
¿”Machos?” Para mi gusto, una teleserie correcta en términos de éxito en su intención de cautivar a la gente, pero a la vez un producto bastante mediocre, con temáticas poco trabajadas, diálogos simples y personajes muy poco verosímiles.
¿Y cuáles son, entonces, las razones del éxito de “Elisa”? Algunas, bien simples; otras, más complejas. En primer término está el argumento central (secuestro de una niña, extorsión a la familia, investigación, aparición, muerte y búsqueda de los culpables), que, dada su cercanía con episodios famosos de la vida real (casos McCann, Anfruns, Matute Jones, Kampusch o Fritzl), se presenta como probable y, por lo tanto, cercano.
Ok, pero no es lo único. Sumémosle excelentes actuaciones en general (Melo y Volpato están, francamente, soberbios), un guión moderno y comprobadamente exitoso (la muerte del protagonista es un recurso que ha sido utilizado en producciones estadounidenses de la talla de “Lost” y “Oz”), temas contingentes tratados con cierta profundidad (la relación homosexual y adúltera entre Ignacio y Javier es una obra maestra frente a la de Ariel en “Machos”, quien ni siquiera tenía una pareja visible), la exclusión del humor (no hay ni momentos, ni personajes cómicos… se trata de una historia seria y triste, sin espacio para esa risa que tiene cabida hasta el hartazgo en otras teleseries), el movimiento constante del drama y del misterio (pasamos de querer saber dónde estaba Elisa, a averiguar quién la había secuestrado, para luego buscar a su asesino y, finalmente, preocuparnos de cómo se vengarán los padres) y las historias paralelas potentes (la ya mencionada situación de Ignacio, los problemas matrimoniales de Consuelo y Bruno, la infidelidad de Raimundo, el amorío de Francisca y Camilo, el pasado oscuro de Elisa, etc.).
A todo ello, agreguémosle un muy buen trabajo de marketing (esta galería de fotos de estudio del elenco, habla por sí sola y no recuerdo haber visto algo similar en otra producción nacional) y una estudiada (y acertada) hilación con otros dos productos importantes del canal: el noticiero central y el reality Pelotón, transformando este trío de programas en un verdadero pack de fácil venta a las audiciencias.
En resumen, una teleserie que da gusto ver y que, de algún modo, genera un cierto sentimiento de orgullo, al reparar en que se trata de un ejemplar de ese tan -muchas veces con justicia- vilipendiado producto chileno.


Si es enganchadara la serie, pero tampoco la endiosemos tanto.
Las actuaciones de camilo rivas, y la teniente portugal son dignas del poeta de morande con compañia.
Nadie se ha fijado en las ventanas de las casas, las vistas hacia afuera son pateticamente falsas.
Bruno regalandole tropico de cancer a la elisa, pssss eso estaba de moda cuando de niro se lo regalo a la juliette lewis en tropico de cancer.
Lo notable es que Rivas es fiel al eristof, pero pocas veces se ve encañado.
Y por ultimo este mismo Rivas lleva tres meses fornicandose a la Correa y todavia le dice “señora Francisca”, huele a complejo de clases
Es cierto. Tiene ripios, algunos bien feos y otros completamente absurdos (como lo de “señora Francisca” luego de meses de Kamasutra), pero, más allá de ellos, pienso que es una muy buena teleserie que, como comentaba en el post inicial, no tiene un punto de comparación cercano. Salvo “Alguien te mira”, del mismo Illanes y también en TVN, creo que debemos remontarnos a mediados de los años ‘80 para encontrar productos de calidad. Eso, de algún modo, hace aún más potente a “Elisa”.
Me quedó clarisimo que te gustó esta teleserie nocturna.
Mi humilde opinión es que cada vez nos enganchamos más a la actuación de la realidad,
La televisión, sobretodo las teleserie a logrado que el público vea lo que quiere ver, logrando que la gente se identificara con sus historias y personajes, por que de alguna u otra forma nos sentimos parte de ella.
Lamentablemente no la vi, pero por los comentarios de todos los días, sagradamente a la hora de almuerzo, fue una teleseria que dejara un hito…Espero que la repitan..ja!
Disculpa mi redacción..pero es la hora
me gusto mucho tu blog!
en lo personal me siento toalmente alienado respecto de lo que se produce culturalmente en Chile.
El resto, solo tele que bajo de internet. Top Chef Masters, el Gran Hermano Uk y el Show de Rachel Maddow.
No se pude ver todo ya que uno pasa ciertas horas despierto.
felicitaciones
Al igual que tú amor, encuentro que la serie ¿Dónde está Elisa? es notable, obviamente tiene sus defectos, nada es perfecto, pero esos detalles son mucho menores que en otras teleseries chilenas que de verdad valen un poco más que Yingo.
¿Dónde está Elisa? Me ha hecho pensar que la televisión chilena puede mejorar enormemente, la mayoría de las actuaciones destacan a excepción la de la fiscal (que me tiene chata con su peinado) y la de la amparo Noguera que pasó sin desapercibida total luego de su papel como psicologa.
Y referente al libro”Tropico de cancer”, discrepo con Rodrigo, hay ciertos libros que no tienen fecha para ser regalados, y uno de esos creo que es “Tropico de cancer”.
Concuerdo contigo Daniel, es entretenida y casi real esta “Elisa” pero lo que más me agrada y que no me habia dado cuenta hasta que lo leí en tu columna es que no hay humor. Es realmente gratificante no ver ningún personaje estúpido tratando de sacar risas de donde no hay. Quizá lo mas humorísitico sea Olivia, pero la verdad es que nuestra sociedad está llena de minas ridículas como ella, sin peso específico en su masa encefálica, y esa realidad ya no lo hace chistoso sino triste.
Ahora, lo que si es muy divertido es que el weon de Rivas trate de “Señora Francisca” a la Sigrid: si se la esta tirando pues!!! Completamente de acuerdo contigo Rodrigo: es como el inquilino y la Patrona.
El tema del humor en las teleseries nacional, es algo en lo cual vengo pensando desde hace tiempo. ¿Por qué los responsables de las producciones chilenas creen que la gente quiere ver personajes, escenas y tramas cómicas? El éxito de las nocturnas de TVN, confirma justamente lo contrario. El espectador quiere historias entretenidas y cercanas, pero no por eso idiotas. Insisto en “Los títeres” o “La invitación”, y sumémosle “Ángel malo”. Todas, sin excepción, fueron teleseries serias, sin espacio para estupideces que subestiman al público.
Sabian que es una copia exacta a la original española ? tambien muere en al original ..